Descubrimiento de América
Se denomina «
descubrimiento de América» al acontecimiento histórico que comenzó con la llegada a
América el
12 de octubre de
1492 de una expedición capitaneada por
Cristóbal Colón por mandato de los reyes
Isabel y
Fernando de
Castilla y
Aragón, que había partido del
Puerto de Palos dos meses y nueve días antes y, tras cruzar el
océano Atlántico, llegó a una isla del continente americano,
Guanahani, y a su regreso dio a conocer por primera vez en
Europa la existencia de un
Nuevo Mundo.
1
Constituye uno de los momentos fundamentales de la
historia universal y representa el encuentro de dos mundos que habían evolucionado independientemente desde el origen de la humanidad,
2 lo cual cambió el rumbo de la historia.
En los siglos posteriores
España,
Portugal y en menor medida
Inglaterra,
Francia y otras potencias europeas compitieron por la
exploración,
conquista y
colonización del continente americano, resultando en el nacimiento de nuevos pueblos, culturas y estados.
Existe controversia respecto al término «descubrimiento»
argumentándose que debe reservarse a los primeros seres humanos que
llegaron al continente hace aproximadamente 14 000 años o incluso al
probable primer contacto
europeo realizado por los
vikingos en el siglo X.
En el artículo se distingue claramente entre el «acto mismo del
descubrimiento», entendido como una serie de viajes que hicieron
navegantes españoles que llegaron a América y la dimensión del encuentro
entre culturas, y el posterior proceso histórico conocido como la
conquista de América
que los europeos realizaron a continuación. Así, el encuentro entre
esas dos culturas tuvo importantísimas consecuencias para ambos.
Antecedentes
Unos años antes del descubrimiento de América, los viajes marítimos portugueses a la
India bordeando la costa de
África y siguiendo el derrotero hacia el
este a través del
Océano Índico sirvieron como un estímulo para otros navegantes europeos que creían que era posible llegar a las regiones de
Asia oriental navegando hacia el
oeste.
Cristóbal Colón
defendía la hipótesis de que el diámetro de la Tierra era tan pequeño
que se podía alcanzar Asia navegando desde Europa hacia poniente. En
1492 consiguió el apoyo y el patrocinio económico de los reyes
Isabel y
Fernando de
Castilla y
Aragón, que le autorizaron a organizar un viaje de exploración que lo condujo a la costa americana.
Fuera del descubrimiento por parte de Cristóbal Colón, actualmente existe evidencias de
contactos transoceánicos precolombinos, el primero bien testimoniado arqueológicamente que muestra asentamientos vikingos en
Terranova
antes del descubrimiento de Colón que fueron posteriormente abandonados
sin mayor repercusión y por otro lado existen algunas evidencias
materiales y genéticas que apuntan a que pequeños grupos de navegantes
malayo-polinesios pudieron arribar a las costas de América del Sur,
antes de la llegada de Colón. Sin embargo, en ninguno de los dos casos
estos grupos tuvieron un impacto permanente, por lo que en cierto modo
no se consideran un descubrimiento consciente de una civilización por
parte de otra civilización.
Los cuatro viajes de Colón
Cristóbal Colón, en representación de los Reyes Católicos de
Castilla y
Aragón, realizó cuatro famosos viajes desde Europa a América en
1492,
1493,
1498 y
1502. En el primero de ellos llegó a
América el 12 de octubre de 1492, a una isla de las
Bahamas llamada
Guanahani, cuya exacta localización aún se discute.
A partir del segundo viaje de Colón, descubrimientos y
conquista militar progresaron conjuntamente. Durante los veinte años que separan 1499 de 1519, cuando empezó la empresa de
Fernando de Magallanes, tuvieron lugar los llamados «viajes de descubrimiento y rescate» «viajes menores» o «viajes andaluces», capitulados por la
corona española con empresarios privados quebrando el discutido monopolio colombino. En el primero de estos participó
Américo Vespucio,
a quien se ha atribuido ser el primer europeo en proponer que las
tierras a las que Colón había llegado no eran en realidad parte de Asia,
sino de un continente desconocido para los europeos y de cuyo nombre de
pila deriva el nombre de "América".
Primer viaje
- La Niña, la Pinta y la Santa María
-
-
-
Los Reyes Católicos, particularmente la reina Isabel I de Castilla,
decidieron ayudar a Cristóbal Colón en su proyecto de llegar a Asia por
el oeste, atravesando la
mar océana. El 17 de abril de 1492, Colón firmó con los reyes las
Capitulaciones de Santa Fe,
documentos por los cuales se autorizó, sin financiar, la expedición de
Cristóbal Colón a las Indias por el mar hacia occidente. Además se le
concedieron a Colón una serie de prebendas y títulos, entre ellos:
Almirante,
Gobernador,
Virrey
y el 10% de las riquezas. También se firmaron varias provisiones y
cédulas para que ayudasen a Colón en aquellas villas y puertos de mar a
las que se dirigía. Una provisión fue dirigida a la villa de
Palos de la Frontera por una sanción impuesta a algunos de los vecinos de esta villa.
El
23 de mayo de 1492, a las puertas de la
iglesia de San Jorge de Palos de la Frontera, en presencia de Cristóbal Colón,
fray Juan Pérez
y las autoridades locales, se dio lectura a la Real Provisión, firmada
por los Reyes Católicos, en la que se ordenaba a ciertos vecinos de la
villa palerma poner a disposición de Colón dos
carabelas totalmente armadas y aparejadas.
Real Provisión de los Reyes Católicos
DIRIGIDA A CIERTOS VECINOS DE PALOS PARA QUE ENTREGUEN A CRISTÓBAL COLÓN DOS CARABELAS
Granada, 30 de Abril de 1492.
Vien sabedes como por algunas cosas fechas e cometidas por vosotros en
desserbicio nuestro, por los del nuestro Consejo fuistes condenados a
que fuésedes obligados a nos servir dos meses con dos carabelas armadas a
vuestras propias costas e espensas cada e quando e doquier que por nos
vos fuese mandado so ciertas penas, segund que todo más largamente en la
dicha sentencia que contra vosotros fue dada se contiene. E agora, por
quanto nos avemos mandado a Christoval Colón que vaya con tres carabelas
de armada, como nuestro capitán de las dichas tres carabelas, para
ciertas partes de la mar océana sobre algunas cosas que cunplen a
nuestro servicio e nos queremos que llebe consigo las dichas dos
carabelas con que asy nos aveis de servir...
Los vecinos a los que es referida dicha provisión contestarían:
... que estaban presto de la cumplir en todo y por todo segund sus Altezas lo mandan...
Parte trasera de la Real Provisión.
3
pero la marinería de la zona, que no era obligada por la real
provisión, no estaba dispuesta a formar parte de la expedición con un
desconocido, como lo era Colón para aquellos hombres. Independientemente
de la mayor o menor credibilidad de las ideas colombinas, los hombres
de Palos nunca secundarían al
genovés
a no ser que le acompañara algún navegante respetado en la villa. Con
la oposición de los vecinos y de los marineros, Colón recurrió a una de
las provisiones expedidas por los monarcas en la que se le concedió
permiso para reclutar marineros entre los encarcelados, aunque
finalmente esto no fue necesario.
Así mismo hizo uso de otra real provisión, dirigida a las villas de las costas andaluzas:
... las cibdades e villas e logares de la costa de la mar de
Andalucía como de todos los nros. reynos e Señorios (...) Sabedes que
nos habemos mandado a Christobal Colon que con tres carabelas vaya a
ciertas partes de la mar oceana como nro. capitán (...) por ende nos vos
mandamos a todos e a cada uno de vos en vros. logares e jurisdicciones
que cada quel dicho Christobal Colon hobiere menester...
Embargó dos barcos en
Moguer,
en presencia del escribano moguereño Alonso Pardo y por medio de una
comisión dirigida a la villa de Moguer para que cumplieran dicha
provisión,
4 embarcaciones que más tarde fueron desechadas. Pero seguía sin conseguir enrolar a la tripulación necesaria para la empresa.
En estas circunstancias, y gracias a la ayuda de los
franciscanos del
monasterio de La Rábida y a
Pero Vázquez de la Frontera, viejo y respetado marino de la zona, Colón conoció a
Martín Alonso Pinzón,
5 rico armador y líder natural de la zona gracias a sus muchas navegaciones tanto por el
Océano Atlántico como por el
Mar Mediterráneo, y por los que había amasado fortuna y fama. Además de los ánimos y la influencia de estas amistades, al mayor de los
hermanos Pinzón le habría convencido también la propuesta que, según el testimonio de Alonso Gallego en los
Pleitos colombinos, Colón le hizo a Martín Alonso:
Señor Martín Alonso Pinçón, vamos a este viage que, si salimos con él
y Dios nos descubre tierras, yo os prometo por la Corona Real de partir
con vos como un hermano.
Sea como fuere Martín Alonso desde aquel momento comenzó una enérgica
campaña en favor de la empresa. Aportó de su hacienda personal medio
millón de
maravedís, la tercera parte de los gastos en metálico de la empresa.
6 7 y convence a sus
hermanos,
Francisco y
Vicente, y a los
Hermanos Niño, destacada familia marinera de
Moguer,
y con los cuales se consigue animar y enrolar a toda la marinería
necesaria para la empresa, hombres de Palos, del vecino Moguer, de
Huelva, del resto de la comarca
8 9
e incluso de fuera de Andalucía. Marinería que ahora sí se arriesgaba a
aquella navegación, ya que el hecho de que Martín Alonso Pinzón, con
sus hermanos y los
Hermanos Niño, estuvieran a la cabeza de dicha armada, era una garantía para los hombres de la zona del
Tinto-
Odiel.
10 11
Ultimados los preparativos la expedición partió del
Puerto de Palos, el
3 de agosto de 1492. La escuadra colombina estaba formada por las carabelas
Pinta, Niña y la
nao Santa María.
La Pinta y
La Niña fueron elegidas por los hermanos Pinzón y costeadas por el concejo de Palos, en cumplimiento de la citada real provisión.
12 La tripulación estaba formada por unos 90 hombres aproximadamente.
La expedición se dirigió hacia las
islas Canarias, donde Colón visitó a
Beatriz de Bobadilla y Ulloa, gobernadora de
La Gomera, y además en la
Gran Canaria hizo reparaciones en la Pinta en el timón y en las velas. Finalizadas las reparaciones, desde la isla de La Gomera continuó su
travesía del Atlántico el
6 de septiembre.
13
La llegada a América
El viaje de Cristóbal Colón no resultó fácil para nadie, de hecho
hubo conatos de amotinamiento, pero gracias a la presencia y las dotes
de mando de Martín Alonso Pinzón se consiguieron resolver estas
situaciones. Cuando ya se habían agotado todos los cálculos y
previsiones realizadas por Colón, se oyó desde
La Pinta el famoso grito de
Rodrigo de Triana «¡Tierra a la vista!», dos horas después de la medianoche del
12 de octubre.
El resumen del Diario de Colón cuenta del siguiente modo el momento de la llegada a la isla de
Guanahaní:
Jueves 11 de octubre: A las dos horas después de media noche pareció
la tierra de la cual estarían dos leguas amainaron todas las velas, y
quedaron con el treo, que es la vela grande sin bonetas, y pusiéronse a
la corda, temporizando hasta el día viernes, que llegaron a una islita
de los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahaní. Luego
vinieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca
armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era
capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes
con dos banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los
navíos por seña, con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una
de un cabo de la cruz y otra de otro. Puestos en tierra vieron árboles
muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante
llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo de Escobedo,
escribano de toda la Armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dijo que
le diesen por fe y testimonio cómo él por ante todos tomaba, como de
hecho tomó, posesión de la dicha isla por el Rey y por la Reina sus
señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se
contiene en los testimonios que allí se hicieron por escrito. Luego se
ajuntó allí mucha gente de la isla.
La isla estaba habitada por el pueblo
lucayo o taíno. El texto arriba citado, señala la primera oportunidad en la que los europeos utilizaron el término «
indios»
para denominar generalizadamente a los pobladores de América, palabra
que deriva del error que cometieron al pensar que la isla Guanahaní se
encontraba en la zona oriental del continente asiático, que los europeos
de entonces confundían con India. En el diario de a bordo, Colón dejó
escrita su primera impresión sobre los nativos que hallaron:
Jueves 11 de octubre: Esto que se sigue son palabras formales del
Almirante, en su libro de su primera navegación y descubrimiento de
estas Indias. «Yo -dice él-, porque nos tuviesen mucha amistad, porque
conocí que era gente que mejor se libraría y convertiría a nuestra Santa
Fe con amor que no por fuerza, les di a algunos de ellos unos bonetes
colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo, y otras
cosas muchas de poco valor, con que hubieron mucho placer y quedaron
tanto nuestros que era maravilla. Los cuales después venían a las barcas
de los navíos adonde nos estábamos, nadando, y nos traían papagayos e
hilo de algodón en ovillos y azagayas y otras cosas muchas, y nos las
trocaban por otras cosas que nos les dábamos, como cuentecillas de
vidrio y cascabeles. En fin, todo tomaban y daban de aquello que tenían
de buena voluntad. Mas me pareció que era gente muy pobre de todo. Ellos
andan todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres,
aunque no vi más de una harto moza. Y todos los que yo vi eran todos
mancebos, que ninguno vi de edad de más de treinta años: muy bien
hechos, de muy hermosos cuerpos y muy buenas caras: los cabellos gruesos
casi como sedas de cola de caballo, y cortos: los cabellos traen por
encima de las cejas, salvo unos pocos detrás que traen largos, que jamás
cortan. De ellos se pintan de prieto, y ellos son de la color de los
canarios ni negros ni blancos, y de ellos se pintan de blanco, y de
ellos de colorado, y de ellos de lo que hallan, y de ellos se pintan las
caras, y de ellos todo el cuerpo, y de ellos solos los ojos, y de ellos
solo el nariz. Ellos no traen armas ni las conocen, porque les mostré
espadas y las tomaban por el filo y se cortaban con ignorancia. No
tienen algún hierro: sus azagayas son unas varas sin hierro, y algunas
de ellas tienen al cabo un diente de pez, y otras de otras cosas.
Los taínos habían organizado una
sociedad agraria, relativamente avanzada, basada en el cultivo del
maíz, la
mandioca y el
algodón, incluyendo otros importantes cultivos como el
maní (cacahuete), la
pimienta, la
piña, la
batata y el
tabaco. El propio Colón relató en su diario que cultivaban calabazas y algodón y que poseían casas y «huertas de árboles».
14
Colón desembarca en Guanahaní.
Taínos y españoles intercambiaron productos pacíficamente, pero aquellos no tenían posesiones de
oro, principal producto que buscaban los españoles. Al día siguiente el Diario comentaba:
Sábado 13 de octubre: Yo estaba atento y trabajaba de saber si avía
oro y vide que algunos de ellos traían un pedaçuelo colgado en un
agujero que tienen en la nariz. Y por señas pude entender que yendo al
Sur o Bolviendo la isla por el Sur, que estaba allí un rey que tenía
grandes vasos de ello, y tenía muy mucho.
Sin embargo, a pesar de la buena relación entre taínos y españoles, Colón ya pensaba en Guanahaní, en la posibilidad de
esclavizarlos:
Domingo 14 de octubre: puédenlos todos llevar a Castilla o tenellos
en la misma isla captivos, porque con cincuenta hombres los ternán a
todos sojuzgados y los harán hazer lo que quisieren.
La expedición de Colón arribó después a la isla de
Cuba, bautizada con el nombre de Juana, y posteriormente a
La Española. El
25 de diciembre encalló la carabela
Santa María y con sus restos mandó construir el
Fuerte de La Navidad, en el que dejó una pequeña guarnición.
El 15 de enero de
1493 Colón tomó la decisión de partir, y el 16 las carabelas Pinta y Niña abandonaron
La Española con rumbo a España. Colón, al mando de la expedición en
La Niña, llevaba varios objetos recogidos en la expedición, y además le acompañaban 10 indios, dos de ellos hijos del
cacique
Guacanagari. El 14 de febrero de 1493, en el tornaviaje, se cruzaron
con una fuerte tempestad que estuvo a punto de hacer naufragar las
embarcaciones. En tan difícil trance, Cristóbal Colón realizó el
Voto colombino.
15 12 Los temporales habían separado a las dos carabelas. La Pinta fue desviada hacia el puerto de
Bayona,
y el 15 de marzo regresó al puerto de Palos, con Martín Alonso de
Pinzón gravemente enfermo quien finalmente falleció el 31 de marzo en La
Rábida. Colón se vio obligado a atracar en las islas
Azores
con La Niña, luego regresó al puerto de Palos el 15 de marzo y,
posteriormente, se encaminó a Moguer donde cumplió el voto que había
realizado.
12 Posteriormente se encaminó a
Barcelona para informar a los Reyes Católicos de su descubrimiento.
Segundo viaje
El segundo viaje de Cristóbal Colón zarpó de
Cádiz el
24 de septiembre
de 1493. La expedición tenía como finalidad asentar la presencia
española en los territorios descubiertos y encontrar el camino hacia
India y
Catay. La primera isla a que arribó fue
La Deseada, el 3 de noviembre; después descubrió
Puerto Rico y llegó a La Española, donde encontró destruido el Fuerte de La Navidad por una ofensiva del cacique
caribe Caonabo. En la misma isla fundó la
Villa Isabela, el
6 de enero de
1494.
Continuó su viaje de exploración y recorrió las costas de Juana (
Cuba) y Santiago (
Jamaica). A fines de 1494 o principios de
1495 se dirigió hacia el sur.
Los escritos de este viaje registraron algunas situaciones de violencia sexual contra mujeres
indígenas, como la que relató uno de los hombres de su tripulación.
16
Tras este viaje se dedicó a consolidar el dominio sobre La Española. En
1496 regresó a España, llegando a Cádiz el
11 de junio.
Tercer viaje
El tercer viaje de Cristóbal Colón comenzó el
30 de mayo de
1498. Colón partió de
Sanlúcar de Barrameda y llegó a la
isla Trinidad a finales del mes de julio. Del 4 al 12 de agosto visitó el
golfo de Paria, en la desembocadura del río
Orinoco, en
América del Sur . Denominó a toda esta región
Tierra de Gracias,
por la amabilidad de los indígenas. Supuso que había llegado a un
continente por la gran cantidad de agua dulce. Así, por primera vez, se
llegaba a
Tierra Firme.
Posteriormente recorrió y exploró las tres islas del actual estado de
Nueva Esparta, la isla principal la llamó Asunción, las otras son las actuales
Cubagua y
Coche. Más tarde
Cristóbal de la Guerra, le cambió el nombre a La Asunción por el de
isla Margarita por la gran cantidad de
perlas que había.
Finalmente arribó a La Española. En esta isla los españoles se habían
sublevado por la falta de riquezas que supuestamente encontrarían. En
una de las negociaciones, Colón propuso a un grupo de españoles el
regreso a Cubagua para el tráfico de perlas. Se fundó un asentamiento
perlífero y más tarde, en
1528, de él nació la primera ciudad fundada por españoles en continente americano,
Nueva Cádiz.
17
A la llegada del administrador real,
Francisco de Bobadilla,
Colón fue arrestado. Retornó a España, el 25 de noviembre de 1500, fue
puesto en libertad, pero perdió su prestigio y sus poderes.
Cuarto viaje
Estrecho de Malaca. Este estrecho era el que buscaba Colón en su cuarto
viaje, creía que había llegado a Asia, y lo necesitaba para llegar a las
Indias.
Pese a los problemas por la pérdida de sus poderes, Cristóbal Colón
inició el cuarto y último viaje, aunque con una serie de prohibiciones,
como la de tocar tierra en La Española. El objetivo de este viaje era
encontrar un
estrecho, el
Estrecho de Malaca, que le permitiera llegar a las Indias, al oeste de las
islas Antillas,
ya que se veía que éstas no lo eran aunque no podían quedar muy lejos
de las tierras por él descubiertas. Salió del puerto de Cádiz con dos
carabelas y dos navíos:
La Capitana,
La Gallega,
La Vizcaína y el
Santiago de Palos, el día 11 de mayo. Pasando por Canarias, llegó a las Indias en 30 días.
18
Por los problemas surgidos en La Española,
Nicolás de Ovando,
nuevo gobernador de la colonia, no permitió que Colón desembarcase a
pesar de una inminente tempestad y que cambiase uno de sus buques por
otro de mejores condiciones. Colón capeó como pudo el temporal y pasó a
Jamaica, aunque la tormenta no le dejó hasta el 12 de septiembre, 88
días de tormenta.
Siguiendo al oeste, descubriendo la
isla de Guanaja, en la costa de
Honduras, en
América Central, encontró una embarcación con mercaderes
mayas
que le ofrecieron cacao. En la Punta Cajina (hoy Punta Trujillo) los
tripulantes descendieron de sus naves para asistir a la primera
misa católica celebrada en la tierra firme de América. Continuó al este y lo sorprendió un
huracán, durante varias semanas las 4 naves fueron sacudidas por la tormenta y el
12 de septiembre doblaron un
cabo. Allí se calmó la tormenta y Colón lo bautizó como
Cabo Gracias a Dios, en la costa de Honduras, por decir «Gracias a Dios que al fin salimos de esas honduras» y de allí navegó hacia el sur.
[cita requerida]
Varias expediciones siguieron a los cuatro viajes colombinos. Fueron
los Viajes Menores, los cuales permitieron reconocer la existencia del
continente Americano y explorar toda la costa de Venezuela.
Los viajes menores o andaluces
En
1499 la corona española decidió poner fin al
monopolio
que tenía Colón sobre las navegaciones a las Indias y abrió el negocio a
otros navegantes y empresarios. Esto dio lugar a la realización de una
serie de expediciones denominadas «viajes menores», «viajes de
reconocimiento y rescate» o también «viajes andaluces», ya que todos se
organizaron y partieron desde
Andalucía y los que participaron en ellos residían mayoritariamente en esa región de España.
19
Entre los muchos marinos se destacaron:
Pedro Alonso Niño, descubridor de las costas de
golfo de Paria, en Venezuela;
Andrés Niño, descubridor de las costas centroamericanas;
Bartolomé Ruiz, descubridor y navegante del
Océano Pacífico que integró como piloto la famosa expedición de
Francisco Pizarro de los
Trece de la Fama;
fray Antonio de Olivares, fundador de la ciudad de
San Antonio de
Texas;
Alonso Vélez de Mendoza, repoblador de la isla de Santo Domingo;
Diego García de Moguer que tomó parte en el primer viaje alrededor del mundo junto a Magallanes;
Juan Ladrillero, considerado el otro descubridor del
Estrecho de Magallanes y
Vicente Yáñez Pinzón, descubridor del
Brasil,
20 21 Juan Rodríguez Mafra que participó como piloto de la Nao San Antonio en el viaje de la primera
vuelta al mundo.
22
Consecuencias
La llegada de Cristóbal Colón a América está considerada como uno de los hechos más importantes de la
historia universal por las consecuencias que tuvo y debe relacionarse con el primer viaje alrededor del mundo realizado por la tripulación de
Fernando de Magallanes pocos años después, que abrió paso a la conquista del mundo por parte de Europa.
Consecuencias a largo plazo
Américo Vespucci despierta "America," grabado del 1638
La llegada de Cristóbal Colón permitió el comienzo de la
conquista de América,
cuya primera campaña fue la que los españoles emprendieron en Cuba, por
Velázquez. A ella siguieron las dos más importantes: la del
Imperio azteca, por
Hernán Cortés y la del
Imperio inca (por
Francisco Pizarro) así como otras hasta su finalización definitiva tras los decretos del rey
Felipe II de abolición de la conquista. A partir de ellos comenzó la «colonización de América», en la que intervinieron también
portugueses,
ingleses,
holandeses y
franceses.
El contagio de las enfermedades que los europeos llevaron consigo (
viruela,
tifus,
fiebre amarilla,
etc.) produjo un colapso de la población india de América, con gran
impacto en la mortandad. Igualmente vinieron enfermedades de las
Américas como la en su día temida
sífilis que diezmó la población europea desde las posesiones españolas en Italia en 1494.
Si bien todas las potencias europeas impusieron obligatoriamente sus
idiomas en sus respectivos territorios, debido a la hegemonía que sobre América ejercieron España y Portugal predominaron el
idioma español y
portugués en sus respectivas zonas de influencia. España, empero, permitió la utilización de varios idiomas indios como el
quechua y el
guaraní. Por su parte la religión
católica
pasó a ser oficial y la conversión de los indios fue una de las causas
de la conquista; además se generó una población con altos niveles de
mestizaje genético y cultural entre los
pueblos originarios, los europeos y los
africanos subsaharianos.
La principal riqueza generada por los territorios españoles en América fue la extracción del
oro y la
plata.
Inicialmente los españoles encontraron sobre todo oro, y las cantidades
enviadas a España fueron pequeñas: hasta 1514 llegaron unos 40.000 o
50.000 pesos anuales desde la Española, otros 11.000 desde
San Juan y cantidades menores desde Cuba y Tierra Firme.
23
La conquista de los imperios azteca e inca deparó puntualmente grandes
botines de oro. Sin embargo fue la puesta en explotación de minas de
plata en México y, sobre todo, en
Potosí
a partir de 1545 lo que multiplicó la producción y exportación de
metales preciosos. Se ha calculado que hasta 1660 se enviaron a España
unas 16.600 toneladas de plata y 181 toneladas de oro, incluyendo tanto
las remesas de particulares como los impuestos a la Corona. Esto desató
una revolución de precios en Europa y permitió a la
Monarquía Hispánica financiar las numerosas guerras en que se vio envuelta.
24 25 No obstante, la mayor parte de la plata y del oro, en torno al 80%, se quedó en la América española.
26
Otra importante consecuencia de la llegada de los europeos a América fue la asimilación y la difusión mundial de los
alimentos
que habían sido consumidos por las culturas americanas y que hoy se
estima constituyen el 75% de base alimentaria que consume la
Humanidad. Ellos son el
maíz, la
batata, la
calabaza, el
tomate, el
chocolate, el
cacahuate o
maní, la
vainilla, los
ajíes, la
palta o
aguacate, todos estos originarios de
Mesoamérica, con justa razón nombrada por los conquistadores «el cuerno de la abundancia», y la
papa (o
patata como se denomina en España) originaria de los pueblos nativos de
los Andes. Otros productos importantes originarios de América son la
goma y el
tabaco.
27
Por otro lado, los españoles primero y los europeos después llevaron consigo a América animales tan útiles como el
caballo, el
burro, el
asno y demás
ganado como la
vaca castellana, el
buey, la
oveja y animales de granja como el
cerdo, la
gallina/
gallo, el
conejo... Así como ciertos árboles frutales, la
cebada, la
avena, el
centeno y el
trigo de la
península ibérica y la
caña de azúcar de la
islas Canarias o
Madeira, que tanto éxito tuvo en el Caribe o el mismísimo
café de las colonias portuguesas en África.
28
La llegada de Colón a América causó también una gran expansión de la
navegación y el
comercio entre los pueblos, que se volvió mundial.
Los colonos ingleses en América terminaron organizando a partir de
1776 un nuevo tipo de sociedad a partir de conceptos novedosos como
independencia,
constitución,
federalismo y dieron origen a los
Estados Unidos de América que, en el siglo XX, reemplazó a
Gran Bretaña como potencia mundial dominante.
No todo fue horror: sobre las ruinas del mundo precolombino los
españoles y los portugueses levantaron una construcción histórica
grandiosa que, en sus grandes trazos, todavía está en pie. Unieron a
muchos pueblos que hablaban lenguas diferentes, adoraban dioses
distintos, guerreaban entre ellos o se desconocían. Los unieron a través
de leyes e instituciones jurídicas y políticas pero, sobre todo, por la
lengua, la cultura y la religión. Sí las pérdidas fueron enormes, las
ganancias han sido inmensas.
Para juzgar con equidad la obra de los españoles en México hay que
subrayar que sin ellos ―quiero decir: sin la religión católica y la
cultura que implantaron en nuestro país― no seríamos lo que somos.
Seríamos, probablemente, un conjunto de pueblos divididos por creencias,
lenguas y culturas distintas.29
El debate terminológico
La expresión «descubrimiento de América» para referirse a la llegada
de Cristóbal Colón al continente americano es criticada por diversos
sectores, culturas y estudiosos, dando lugar a un amplio y apasionado
debate. Esta confrontación ha estado íntimamente vinculada al uso de los
términos
Día de la Raza,
Día de la Hispanidad,
Día de la Resistencia Indígena y otros creados para referirse al mismo suceso. El debate se generalizó en
1992, en ocasión del
V centenario de la llegada de Colón a América.
El
filósofo argentino Santiago Kovadloff dijo a este respecto:
Se aproxima un nuevo 12 de octubre y aún perduran los ecos de la
polémica desatada en 1992. Al cumplirse los quinientos años de la
llegada de los españoles a América estalló la discusión, hasta allí
quizá menos estridente pero no menos apasionada. ¿Cómo debía designarse
lo sucedido? ¿Descubrimiento? ¿Encuentro de culturas? ¿Usurpación?
¿Conquista? Una gama de posibilidades e imposibilidades interpretativas
se viene desplegando con fervor desde entonces hasta hoy. El desacuerdo
alentó confrontaciones interminables. Si la trascendencia del
acontecimiento evocado resulta indiscutible, su caracterización, por uno
u otro motivo insatisfactoria, prueba la dificultad para generar
consenso donde tanta falta hace. Después de todo, si cabe a los nombres,
como enseña Aristóteles, enunciar las propiedades de las cosas, la
desorientación para lograr convergencias en esta materia evidencia que,
aún ahora, aquellos a quienes la cuestión compete siguen hablando de
cosas distintas.
En el debate terminológico sobre la manera de denominar el
acontecimiento sucedido el 12 de octubre de 1492 se han desarrollado
diversas posiciones, a la vez que se han expresado diversos alcances
para cada término:
- Postura tradicional: es la postura tradicional o clásica,
mayoritaria, que se ha usa desde fines del siglo XVI, primero en la
cultura occidental y luego se ha extendido en todo el mundo, que utiliza
el término «descubrimiento de América», para referirse exclusivamente
al acto realizado por Colón el 12 de octubre de 1492, al llegar a la
isla Guanahaní conduciendo la expedición española embarcada en las
famosas tres carabelas, en su primer viaje. La postura tradicional tiene
su origen en el «mito del piloto original» ya presente en los
testimonios del padre Bartolomé de las Casas, luego modificado por Fernando Colón en la biografía de su padre, Vida del almirante, publicada en 1571 (ver O’Gorman).
- Postura tradicional ampliada: es la postura que sin abandonar
la postura tradicional discute el alcance original, y sostiene que el
término debe extenderse a todos los viajes de Colón a América, o sea, a
sus cuatro viajes ya que entiende el término «descubrimiento de América»
no como un acto sino como una etapa, la primera de la expansión
ultramarina de Europa, sucedida luego por otras dos etapas: la conquista y la colonización.
- Postura tradicional modificada: esta postura sostiene que es
incorrecto aplicar el término «descubrimiento de América» a ninguno de
los actos realizados por Colón y sus hombres, y que dicha denominación
debe reservarse al momento que el primer europeo «descubrió» que Colón
había llegado a tierras desconocidas hasta entonces para las culturas
europeas, africanas, asiáticas y polinésicas
del siglo XV. Este momento también se encuentra discutido, pero existe
cierto consenso en atribuírselo al italiano Américo Vespucio a partir de
cuyo nombre los europeos denominaron «América» a ese continente.
- Postura cronológica: es la postura que sostiene que el
término «descubrimiento», a secas, o «primer descubrimiento», debe ser
reservado para el primer ser humano en realizarlo, y en el caso en
debate, para los primeros seres humanos en poblar el continente
americano y es la utilizada por algunos arqueólogos, antropólogos e
historiadores, como por ejemplo William Dancey (de la Universidad de Ohio).31
y que admite denominaciones sucesivas como «primer descubrimiento»,
«segundo descubrimiento», «tercer descubrimiento», «cuarto
descubrimiento», de América, para referirse a las llegadas de los
primeros seres humanos, y luego de los inuit, vikingos/europeos y españoles/europeos, respectivamente.
- Postura cronológica modificada europea vikinga: esta postura
rechaza la aplicación del término «descubrimiento de América» para la
llegada de Colón porque sostiene que los primeros europeos en llegar a
América fueron los vikingos, debiendo aplicarse el término a la llegada a
América de Leif Eriksson en 985 (ca.).
- Postura cronológica modificada europea moderna: esta postura
sostiene que hubo otros europeos modernos que descubrieron América antes
de la llegada de Colón, como la hipótesis de Alonso Sánchez de Huelva.
- Postura cronológica modificada no europea: esta postura sostiene que antes que ningún pueblo europeo hubo otros pueblos no europeos en llegar a América luego de los siberianos e inuit. Los casos varían entre chinos, polinésicos, fenicios, egipcios, mandingos y marroquís.
- Postura etnológica: esta postura sostiene que puede
considerarse «descubrimiento» al realizado por cada cultura o etnia en
condiciones de aislamiento. De este modo tanto la llegada original de
los siberianos a América y eventualmente de otras etnias, como las
posteriores de los inuit, los vikingos y los españoles, significaron un
«descubrimiento» para cada una de esas etnias o culturas. En este caso,
propone adicionar al término «descubrimiento» la etnia o cultura para la
que es significativa, hablando de «descubrimiento de América por los
vikingos» o «descubrimiento de América por los europeos medievales»,
etc.32 Un ejemplo de esta postura es el libro The American Discovery of Europe (El descubrimiento americano de Europa),
de Jack D. Forbes, 2006. Esta postura abrió camino también al concepto
de «descubrimiento de Europa» por parte de las culturas indígenas, cuya
existencia también desconocían, concepto que utilizan algunos
historiadores como Daniel Richter (Universidad de Pensilvania, en Native American Discoveries of Europe) o el estado de Chile que denomina al 12 de octubre como Día del Descubrimiento de Dos Mundos.
- Postura pluralista: esta postura acepta que para diversos
grupos sociales, étnicos, lingüísticos y culturales, el término
«descubrimiento de América» tiene múltiples acepciones, sin tomar
partido por ninguna.
- Postura indígenista/anticolonialista: esta postura es
sostenida por varios pueblos indígenas americanos que cuestionan el
término «descubrimiento de América» por considerarlo una denominación eurocéntrica,
que ignora la presencia de sus antepasados en América al momento de la
llegada de los españoles, dando prioridad a la idea de América como
«tierras» antes que como pueblos, con el fin de legitimar culturalmente
la posterior dominación y colonización de la que fueron objeto. Con esta
postura coinciden los sectores opuestos al colonialismo y al neocolonialismo
para quienes el término es una expresión de colonialismo cultural. En
general han propuesto términos alternativos como «invasión de América», o
«Día de la Resistencia», entre otros.
- Postura hispanista: esta postura rechaza como acto de «indigenismo» (en sentido peyorativo) y considera un ataque contra la Hispanidad,
todo cuestionamiento al término «descubrimiento de América» que no
signifique llegada de los españoles a América con Colón. Para esta
postura el término y el hecho que expresa, está vinculado a la
superioridad de la cultura hispana, occidental y cristiana, sobre las
demás. Estuvo originalmente vinculada a la invención en 1915 del controvertido «Día de la Raza»
como Día de la Hispanidad y de la Raza Española, para el 12 de octubre,
aunque luego varios países atemperaron su significado para relacionarlo
con una supuesta raza mestiza. Fue difundida intensamente por algunos gobiernos latinoamericanos en los años setenta.
- Postura conciliatoria: esta postura propone conciliar las
posturas indigenista/anticolonialista con la hispanista, sosteniendo que
antes que poner el acento en la mayor o menor violencia que pudiera
haber caracterizado la llegada de los españoles a América, lo que se
debe destacar es el hecho del encuentro entre dos grupos de culturas
humanas que habían vivido separados por milenios. Propone denominar
«Encuentro de Dos Mundos» o «Encuentro de Dos Culturas», al hecho de la
llegada de Colón a América.33
- Posturas nacionales: estas posturas han comenzado a aparecer
como posturas oficiales frente al 12 de octubre de 1492 y su
denominación, en muchos casos rechazando o limitando la denominación
«descubrimiento de América». En Argentina, por ejemplo, para el INADI
(Instituto Nacional contra la Discriminación) «la idea de
descubrimiento y el elogio de la conquista española» es violatoria de la
Convención sobre Eliminación de toda Forma de Discriminación Racial y
constituye un acto de discriminación.34
Conmemoraciones del descubrimiento
Hasta el siglo XIX la efeméride del descubrimiento pasó relativamente
desapercibida. La primera gran celebración oficial internacional tuvo
lugar en
1892, con la
Celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América.
Un siglo más tarde, en
1992, tuvo lugar la
Celebración del V Centenario del Descubrimiento de América concentrando gran número de actos conmemorativos y debates sobre el significado y consecuencias del acontecimiento.
España organizó la
Exposición Universal de Sevilla, que coincidió en el tiempo con la celebración de las
Olimpiadas de Barcelona. Los
Lugares colombinos
protagonizaron actuaciones de restauración en sus principales
monumentos y se hizo un viaje repitiendo el primer viaje de Cristóbal
Colón a América con réplicas de los navíos originales (la Pinta, la Niña
y la Santa María) construidos en los astilleros de ribera españoles de
Isla Cristina,
Cartagena y
Barcelona respectivamente, con métodos artesanales.
Véase también
Referencias
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Bibliografía
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Enlaces externos
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Transcripción completa de la Real provisión, dada a Diego Rodríguez Prieto y otros vecinos de Palos. En castellano antiguo.
Comisión
al contino Juan de Peñalosa, para que haga cumplir en la villa de
Moguer, una cédula de SS. AA., ordenando se entreguen a Cristóbal Colón,
donde y cuando las pidiese, tres carabelas armadas y equipadas. Archivo General de Simancas. Signatura: RGS,149206,1
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González Cruz, David (2012). Descubridores de América, Colón, los marinos y los puertos. SILEX EDICIONES. ISBN 978-84-7737-739-9.
Jueves, 9 de agosto.
Hasta el domingo en la noche no pudo el
Almirante tomar la Gomera, y Martín Alonso quedóse en aquella costa de
Gran Canaria por mandado del Almirante, porque no podía navegar. Después
tornó el Almirante a Canaria, y adobaron muy bien la Pinta con mucho
trabajo y diligencias del Almirante, de Martín Alonso y de los demás; y
al cabo vinieron a la Gomera. Vieron salir gran fuego de la sierra de la
isla de Tenerife, que es muy alta en gran manera. Hicieron la Pinta
redonda, porque era latina; tornó a la Gomera domingo a dos de
septiembre con la Pinta adobada.
Keegan, William F. (1992). The People Who Discovered Columbus: The Prehistory of the Bahamas. Gainesville: University Press of Florida. ISBN 978-0-8130-1137-0.
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Michel de Cúneo Cristóbal, y otros: Cronistas de Indias: antología. Buenos Aires: Ediciones del Pensamiento Nacional, 1982. ISBN 950-581-020-2.
Mientras estaba en la barca, hice
cautiva a una hermosísima mujer caribe, que el susodicho Almirante me
regaló, y después que la hube llevado a mi camarote, y estando ella
desnuda según es su costumbre, sentí deseos de holgar con ella. Quise
cumplir mi deseo pero ella no lo consintió y me dio tal trato con sus
uñas que hubiera preferido no haber empezado nunca. Pero al ver esto (y
para contártelo todo hasta el final), tomé una cuerda y le di de azotes,
después de los cuales echó grandes gritos, tales que no hubieras podido
creer tus oídos. Finalmente llegamos a estar tan de acuerdo que puedo
decirte que parecía haber sido criada en una escuela de putas.
Michel de Cúneo
Cruxent, J. M. (1972). «VI Conferencia Geológica del Caribe. Noticias de Cubagua.». Margarita, Venezuela.
Diarios de Colón. Estudio realizado por la Biblioteca Cervantes, archivo: [1]
María Luisa LAVIANA CUETOS. «Los viajes andaluces». ArteHistoria. Archivado desde el original el 28 de noviembre de 2015. Consultado el 28 de marzo de 2010.
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«El día del descubrimiento del otro», artículo del filósofo Santiago Kovadloff en el periódico porteño La Nación del 1 de octubre de 2006.
William S. Dancey (editor): The first discovery of america: archaeological evidence of the early inhabitants of the Ohio Area. Columbus: The Ohio Archaeological Council, 1994.
Según el historiador Julio Izquierdo:
... descubrir no es solo llegar, es
tomar posesión, grabar nombres, dejar constancia de que se ha llegado,
hacer que un escribano levante acta del acontecimiento, saber con mayor o
menor exactitud a dónde se ha llegado, medir, cartografiar, y, sobre
todo, informar a reyes, cosmógrafos, cronistas, marinos, por citar
algunos oficios, y público en general, de tal manera que las tierras a
las que se ha llegado se incorporen al general conocimiento de la
cultura, de la civilización que envía esa expedición. Eso es descubrir.
Julio IZQUIERDO LABRADO: «El descubrimiento del Brasil por Vicente Yáñez Pinzón: el cabo de Santo Agostinho», en Huelva en su Historia, volumen 1, págs. 71-94. Universidad de Huelva, 2005. ISSN 1136-6877, X DL: S-122-1997.
«Ni leyenda negra ni leyenda blanca», artículo del escritor argentino Ernesto Sabato en el periódico madrileño El País del 2 de enero de 1991.
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